Texto: Isolina Espinosa & Ilustraciones: LLúcia Carbonell
Hola a todos, me presento. Bueno… Todavía no sé seguro cómo me llamo, pero creo que definitivamente mi nombre va a ser Leo.
Tengo… En, realidad tampoco sabría decir qué edad tengo, pero está previsto que nazca dentro de 20 semanas.
Que… ¿cómo soy? Mmmmmm. Pues lo único que ahora mismo os puedo contar es lo que mi familia espera de mí. Mi papá está seguro de que voy a ser alto y habilidoso para la cocina, como él. Mi mamá, sin embargo, cree que se me van a dar bien las construcciones, igual que a ella, que es arquitecta. Eso sí, alto o bajo, está segura de que voy a ser el niño más guapo de todo el Universo.
En cuanto a mi hermanita, Daniela, ella no tiene ninguna duda de que lo que más me va a gustar va a ser jugar con ella.
Y… ¿qué creo yo? ¡Pues yo creo que también!
***
Papá hoy le ha regalado flores a mamá. ¡¡¡Y bombones!!! Sin duda, es el mejor papá del mundo. ¿Cómo sabe que me chifla el chocolate? Pero no me voy a poder resistir, es que es comer dulce y no puedo contener las ganas de bailar, saltar y dar volteretas. Sé que a mamá no le alegra tanto porque, sin querer, le doy pataditas. Y tampoco al doctor, que siempre le dice que no abuse del chocolate.
Precisamente hoy tenía cita en el médico y han podido verme por una pantalla. Era una visita muy importante y estaban muy nerviosos, pero todo ha ido genial. Dicen que he salido sonriendo y chupándome el dedito. No os imagináis qué ganas tengo de que vean a Daniela para que le cuenten todos los detalles.
¿Queréis saber un secreto? Mamá nunca le dice al doctor que come chocolate, jijijiji.
***
¡Ups! Parece que se han levantado las olas. Seguro que mamá ya llega tarde a recoger a mi hermanita al cole. Con lo tranquilito que yo estaba…
Pero… ¿qué estoy oyendo? Que Daniela está triste porque su amiga Lucía le ha dicho que cuando yo nazca, papá y mamá no la van a querer.
¡No puede ser! Mamá, dile que eso es no es verdad. Cuéntale lo que me decías anoche: que papá y tú no veis el día en que estemos juntos los cuatro, que nos vais a querer hasta el infinito ida y vuelta, que os sobra amor para querer a todos los niños del mundo y que cuando esté con vosotros vais a necesitar más que nunca de su ayuda para cuidarme.
***
¿Qué pasa?, ¿qué son esos gritos? ¡Pero si es Daniela llamándome! ¡Qué alegría! Si supiera lo contento que me pongo cuando su voz resuena en mi casita. Aquí dentro es todo un poco aburrido, solo puedo comer cuando mamá lo hace y dormir muuuucho. Así que cuando mi hermanita me habla, soy el bebé más feliz del mundo mundial.
¡Guauuuuu! Me está contando que es su cumple, que ya tiene 4 añitos, que mamá le ha hecho una tarta de nata y fresas, y que papá le está enseñando a montar en su bici nueva.
¡A ver, a ver…! También me dice que los abuelitos, los tíos y los primos han venido a su fiesta y que le han ayudado a soplar las velas. Y yo aquí dentro sin poder ver a nadie.
¡Qué ganas tengo de conocerlos a todos! ¿Me querrán tanto como a Daniela?
***
Ufff… No sé qué pasa aquí pero mi cuevita se hace cada vez más pequeña. O… ¿será que me estoy haciendo mayor? El doctor dice que ya se acerca el momento de nacer. El caso es que siempre que mamá se duerme en la camita junto a Daniela, mi casa parece que se hace más chiquita. Yo creo que es porque mamá se encoge para acurrucarla. A mí no me importa porque sé que lo hace para que no llore cuando se despierta asustada. Es que, a veces, se le cuelan por la almohada algunos sueños que le cuentan que ya no va a ser la mejor hija del mundo.
¡Daniela, no te preocupes por nada! Cuando nazca y crezca un poquito, seré yo quien duerma contigo para que no temas ni a los dragones, ni a los monstruos, ni a los ogros. Pero yo también necesitaré que me acurruques durante las noches de tormenta, que me enseñes el camino mi primer día de cole y un montón de cosas más. ¡¡¡¿Me oyes?!!!
***
Toc, toc, toc. ¿Hay alguien ahí? ¡Mami, mami, despierta! No sé qué pasa, pero aquí hay demasiado movimiento. Parece que ha llegado nuestro gran día. ¡Por fin os voy a conocer! ¡Y me vais a abrazar!
¡Mami, tengo miedo! Este va a ser un gran viaje, como el que hicisteis el año pasado para visitar París. Ojalá me pudieras abrazar como a mi hermana cuando subió al avión.
Pero a la vez estoy feliz porque queda muy poco para conocerte, Daniela. Mamá dice que vas a ser la mejor hermana del mundo. Que eres preciosa. Que tu piel es del color del caramelo y que tu pelo siempre está alborotado de tanto que juegas. También dice que tus ojos tus ojos brillan como las estrellas y que tu sonrisa inunda su vida.
¡Síííí! ¡Eres tú! ¡Te veo! ¡Por fin! ¡Te quiero!
Y colorín colorado este cuento se ha acabado y por la chimenea se ha esfumado.
ESCUCHAR AUDIOCUENTO >
–
© 2021 La vida en un cuento.
Todos los derechos reservados. No es posible ningún uso de esta obra sin autorización expresa del autor.

