Mientras remoloneaba en la cama, Valeria pensó por un momento que todo lo que le estaba ocurriendo era un mal sueño. Pronto se dio cuenta de que era real: la Princesa Voltereta se había convertido, como por arte de magia, en la Princesa Pedorreta.
Mientras remoloneaba en la cama, Valeria pensó por un momento que todo lo que le estaba ocurriendo era un mal sueño. Pronto se dio cuenta de que era real: la Princesa Voltereta se había convertido, como por arte de magia, en la Princesa Pedorreta.
Maruja siempre se había considerado un bicho raro, una incomprendida, pero era una bruja buena, de esas que ayudaban a los demás. ¿Te gustaría descubrirla?