Mientras remoloneaba en la cama, Valeria pensó por un momento que todo lo que le estaba ocurriendo era un mal sueño. Pronto se dio cuenta de que era real: la Princesa Voltereta se había convertido, como por arte de magia, en la Princesa Pedorreta.
Mientras remoloneaba en la cama, Valeria pensó por un momento que todo lo que le estaba ocurriendo era un mal sueño. Pronto se dio cuenta de que era real: la Princesa Voltereta se había convertido, como por arte de magia, en la Princesa Pedorreta.
Martín se despertó de la cama sobresaltado. Justo en ese momento entró mamá por la puerta. Era hora de levantarse, aunque él no tenía ningunas ganas de poner un pie en el suelo…